Core
Dispara. Espera. La fotografía se revela.
El teléfono corrige la foto antes de que la veas. Afila. Suaviza. La toma es perfecta. Y de nadie.
CoreCamera no corrige el mundo. Lo revela.
Disparo. Un sonido breve. Primero, blanco. Luego una habitación, una cara, grano, un marco blanco grueso. Como una Polaroid dentro del teléfono.
Dos aspectos. Película cálida y vieja. O fría, nocturna. Dos formatos. Cuadrado. O Polaroid clásica.
Tú pones el brillo. La galería es solo tuya. La foto se queda en el aparato hasta que la envías.
Para quien ya está harto de que cada foto del teléfono se vea igual.